Quiénes somos

Nuestra historia comenzó hace ya varias décadas, fruto del trabajo y la dedicación de nuestros padres. En una pequeña cocina, con un horno de leña como testigo, empezaron a elaborar los dulces que habían aprendido de sus mayores, las recetas que han pasado de generación en generación en las familias de Pozuelo de Calatrava. Con ingredientes sencillos y de la mejor calidad, como el aceite de oliva virgen extra de nuestros campos, la harina de trigo de Castilla y los huevos frescos de granjas cercanas, consiguieron que el nombre de Galindo se convirtiera en sinónimo de autenticidad y sabor.


Eran tiempos de esfuerzo y de mucho trabajo, pero también de una inmensa satisfacción al ver cómo nuestros mantecados, rosquillas y bizcochos formaban parte de las celebraciones y los momentos más especiales de nuestros vecinos. Cada dulce era una pequeña obra de arte, un trocito de nuestra cultura manchega que salía del obrador para endulzar la vida de quienes nos rodeaban.


Hoy, como segunda generación al frente de Productos Galindo, mantenemos viva la llama de la tradición. Seguimos utilizando las mismas recetas, los mismos gestos y el mismo cariño que nos enseñaron. Pero también hemos incorporado nuevas técnicas y una visión renovada para que nuestros dulces lleguen a más hogares, llevando un pedacito de La Mancha a cada rincón.